Si existiera una fórmula para medir el querer, creo que sería algo así:
Cuenta cada lágrima que he derramado por ti, pero sobretodo cada sonrisa.
Cuenta cada noche que me he quedado dormida hablando contigo, y cada mañana que me he levantado con ese recuerdo.
Cuenta cada vez que mi corazón ha latido un poco más rápido.
Cada vez que he temblado pensando en poder perderte.
Cuenta cada vez que he intentado mirarte a los ojos y cada vez que te he mirado sin que te dieras cuenta.
Cuenta cada palabra, cada frase, cada parrafada que has inspirado.
Cada vez que le he hablado a alguien de lo nuestro.
Cuenta cada paseo, cada roce, cada beso, cada mordisco.
Cuenta cada vez que he escrito tu inicial en algún sitio, que son muchas.
Cuenta cada canción que me ha hecho recordarte.
Cuenta cada discusión y cada vez que lo hemos arreglado.
Cada miedo, cada ilusión.
Cuenta cada vez que te he hecho pensar "¡Qué ñoña es! Pero cuánto la quiero..."
Cuenta todos los segundos que nos hemos esperado.
Y por si alguna vez ésto te parece poco, vuelve a hacer la suma, porque va creciendo día tras día.