Es como si no hubiera pasado más que un día, como si volviera a tener la misma ilusión para prepararme y volverte a ver que el día anterior, como si todavía tuviera en mis labios el sabor de los tuyos y estuviera recordando lo que solo pasó hace unas horas.
Es mucho mejor que eso: no ha pasado un día, han pasado 730 y aún sigo teniendo el sabor de tus labios en los míos, y sigo recordando no ese, sino todos los días que hemos pasado juntos como si fueran el primero, con la misma ilusión, con las mismas ganas, pero con el triple de amor.
Por todos aquellos días que no supimos hacernos felices, nos hemos compensado con una vida. Una montaña rusa que no tiene subidas y bajadas no es divertida, nadie se querría montar en ella. Y yo, mi amor, tengo el mejor viaje de todos.
Desde el primer día que te conocí supe que se había encendido algo. Lo noté, noté que no era como las demás veces, que había algo especial en ti, que eras la persona que siempre había buscado. Al principio te consideraba como algo imposible. Cuando vi que podía, que podíamos, empecé a creer más en mi, y en nosotros. Me sentía fuerte, y a la vez tan débil.
Mi debilidad. Siempre te consideré y te consideraré así.
Gracias por seguir aguantándome cada día.
Gracias por demostrarme que valgo.
Gracias por apoyarme en cada movimiento que hago.
Gracias por ser mi fuerza.
Gracias por ser mi conciencia.
Gracias por la sonrisa de cada día.
Gracias por haberme secado cada lágrima.
Gracias por crecer y madurar conmigo.
Gracias, también, por hacerme volver a sentir como una niña, y por ser mi niño.
Gracias por perdonarme hasta lo imperdonable.
Gracias por encontrarme.
Y gracias por perderte conmigo.
Gracias por descubrirme tantos sitios.
Gracias por descubrirlos conmigo.
Gracias por millones de cosas que has hecho por mí.
Y gracias por todas las que te quedan por hacer.
Eres más que mi pareja: eres mi amigo, mi vida, mi alegría, mis ganas, lo mejor que tengo, mi otro yo, mi dosis de fuerza.
No son diez razones por las que me encantas, ni por las que luchar, ni siquiera por las que te odio, sino cientas, incluso miles; por cada día, muchas más nuevas.
No son dos años, es el principio de todos los que nos quedan.
Solo son el envoltorio de la vida que tengo para regalarte.
Por todos los que dijeron que no llegaríamos lejos: Hasta el infinito y más allá.
Felicidades mi vida, que cumplamos muchos más.
TE AMO.
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