domingo, 15 de diciembre de 2013

Siempre tan cerca.

Aquellos primeros días.
Aquellos primeros mensajes.
Aún tengo la marca en mis ojos de aquellos primeros insomnios. Aquellas noches trasnochando juntos.
Los primeros "te quiero", qué pronto fueron... pero el tiempo ha demostrado que no debían ser muy falsos.
Las primeras lágrimas, las primeras dudas, las primeras mariposas en el estómago.
Las primeras conversaciones por teléfono, breves, lo que dura un paseo al perro. Pero que tanto llenaban.
Las primeras discusiones por quién se debía ir antes a dormir,
las primeras canciones...
Todo tan lejano, y a la vez tan cerca.
Pues cada día, sigue siendo como el primero. Sigues siendo mi insomnio y mi sueño, mi motivo para trasnochar, cada una de todas las noches en vela. Cada día, un "te quiero", un "te amo" y mil motivos más por los que hacerlo al día siguiente. Todas las lágrimas, amargas y dulces, que dan para llenar un mar cuyos peces son sonrisas. ¿Dudas? Ni una. Las mariposas que han evolucionado a colibrís. Las conversaciones que ahora pueden alargarse horas. Los paseos al perro son juntos. Las discusiones por quién debe ir antes a dormir se solucionan yéndonos juntos. Cada canción habla de ti.
Y el día de mañana, tal vez todo esto será lejano otra vez. Pero tengo por seguro, que siempre estará cerca y en crescendo.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Testimonio.

"La historia que voy a narrar es una historia verídica. Comenzó a ocurrirme hará algo más de dos años y aún no ha dejado de sucederme. Empezaré desde antes del principio:
Alguna vez había oído hablar de él, pero personalmente nunca había podido comprobar su existencia. Todos los que decían que lo habían visto habían quedado traumatizados, trastornados, se habían vuelto completamente locos... no eran los mismos. Por eso, mi actitud era bastante reacia. Ciertamente, no creía en su existencia. Pensaba que eran cosas de la mente, algún tipo de sugestión colectiva. Me mostraba completamente agnóstica hacia el tema. Sin embargo lo respetaba, tal vez por el miedo a lo desconocido, o mejor dicho, el miedo a conocerlo. Pero un día lo vi. Al principio, fue un contacto breve, pero intenso. Nada más verlo fue como si me atravesara, pero no sentí frío como suele pasar con otro tipo de fenómenos paranormales, sino calor. Estaba muy asustada, pensé incluso en salir corriendo... fue imposible. Una extraña fuerza me obligaba a quedarme y a seguir contemplándolo más y más. Cuanto más tiempo lo miraba, más quería seguir. A veces era realmente cruel conmigo y me daban ganas de dejar de mirarlo, pero no podía, era imposible. Siempre me gritaba y me decía que ya no había marcha atrás... Y por mucho que quisiera taparme los oídos tenía razón, no dejaba de escucharlo. El miedo empezó a cambiar: ya no era miedo a mirarlo, era miedo a tener que dejar de hacerlo. Se creó un vínculo entre nosotros... Esa sensación de calor que me inundaba era realmente agradable. No era como aquellas historias que había oído anteriormente... No me llenaba de dolor, me llenaba de la mayor felicidad que había podido nunca conocer. Entonces, llegados a cierto punto, eran los demás los que pensaban que yo estaba traumatizada, trastornada, loca. ¿Yo, loca? Locos ellos, que dicen que no existe sin haberlo visto, o que incluso niegan su existencia después de haberlo conocido porque les hizo daño. Pero ay cuando lo hace, qué daño más dulce...
Y aquí, yo, traumatizada, trastornada, loca, pero hipnotizada, con una sonrisa tan grande como la sonrisa que tendría la Luna. Y hasta seguro que la Luna si lo conociera le saldría una tan grande como la que tendría el Sol si lo conociera... y así hasta no acabar nunca.
¿Loca? Puede ser... ¿De Amor? Eso seguro."

(Y el Amor, para mí, eres Tú.)

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Tú, que escarbaste con tus propias manos en mi coraza de apariencias,
y me encontraste desnuda, toda yo sentimientos.
Que no te dio miedo conocerme, pero sí desconocerme.
Quieres todo lo bueno y lo malo, me quieres a mí, defectuosa como soy.
Que me has arrancado
gritos, y silencios
lágrimas, y sonrisas
y también me los has regalado.
Tú.


domingo, 13 de octubre de 2013

Felicidades.

Parece que fue ayer cuando te empecé a querer. 
Es como si no hubiera pasado más que un día, como si volviera a tener la misma ilusión para prepararme y volverte a ver que el día anterior, como si todavía tuviera en mis labios el sabor de los tuyos y estuviera recordando lo que solo pasó hace unas horas.
Es mucho mejor que eso: no ha pasado un día, han pasado 730 y aún sigo teniendo el sabor de tus labios en los míos, y sigo recordando no ese, sino todos los días que hemos pasado juntos como si fueran el primero, con la misma ilusión, con las mismas ganas, pero con el triple de amor.


Por todos aquellos días que no supimos hacernos felices, nos hemos compensado con una vida. Una montaña rusa que no tiene subidas y bajadas no es divertida, nadie se querría montar en ella. Y yo, mi amor, tengo el mejor viaje de todos.
Desde el primer día que te conocí supe que se había encendido algo. Lo noté, noté que no era como las demás veces, que había algo especial en ti, que eras la persona que siempre había buscado. Al principio te consideraba como algo imposible. Cuando vi que podía, que podíamos, empecé a creer más en mi, y en nosotros. Me sentía fuerte, y a la vez tan débil. 
Mi debilidad. Siempre te consideré y te consideraré así.


Gracias por seguir aguantándome cada día.
Gracias por demostrarme que valgo.
Gracias por apoyarme en cada movimiento que hago.
Gracias por ser mi fuerza.
Gracias por ser mi conciencia.
Gracias por la sonrisa de cada día.
Gracias por haberme secado cada lágrima.
Gracias por crecer y madurar conmigo.
Gracias, también, por hacerme volver a sentir como una niña, y por ser mi niño.
Gracias por perdonarme hasta lo imperdonable.
Gracias por encontrarme.
Y gracias por perderte conmigo.
Gracias por descubrirme tantos sitios.
Gracias por descubrirlos conmigo.
Gracias por millones de cosas que has hecho por mí.
Y gracias por todas las que te quedan por hacer.
Eres más que mi pareja: eres mi amigo, mi vida, mi alegría, mis ganas, lo mejor que tengo, mi otro yo, mi dosis de fuerza.
No son diez razones por las que me encantas, ni por las que luchar, ni siquiera por las que te odio, sino cientas, incluso miles; por cada día, muchas más nuevas.




No son dos años, es el principio de todos los que nos quedan.
Solo son el envoltorio de la vida que tengo para regalarte.

Por todos los que dijeron que no llegaríamos lejos: Hasta el infinito y más allá.





Felicidades mi vida, que cumplamos muchos más.

















TE AMO.

 

martes, 17 de septiembre de 2013

I'm naked around you and it feels so right

¿Qué puede haber mejor que soñar?
Sin duda, soñar despierto
¿Y mejor que soñar despierto?
Vivir tus sueños

 Parecen tan poco, y a la vez tanto
Son tan reales, y a la vez tan fantásticos
Quiero soñar contigo mil cosas despiertos
Y dormir contigo todas las pesadillas, para así cuando me despierte de ellas sentir la mejor sensación del mundo cuando te vea al lado y pueda abrazarte

Me siento protegida por ti, pase lo que pase
No tengo mayor seguridad que contigo
Mi héroe
Sálvame de todos mis miedos, de todos mis abismos
Vívelos conmigo
Superemos todo
Tú y yo
Yo y tú
Juntos



sábado, 10 de agosto de 2013

Mejor que...

Mejor que los solos de guitarra de Jimi Hendrix.. mejor que las letras de Tupac y mejor que el Moonwalk de Michael Jackson. Mejor que el vuelo de la falda de Marilyn Monroe,que los ojos de Elisabeth Taylor... Mejor que la heroína, la marihuana, el crack, el hachís, el LSD.. Mejor que el Beefeater, el Ballantines, el JB, el tequila, Eristoff... Mejor que el sexo en cualquier lugar y a cualquier hora del día. Mejor que la Nocilla, los Banana Split, los batidos hechos con helado, los gofres con sirope de chocolate... Mejor que alcanzar el Nirvana y mejor que desfasarse en tu concierto favorito. Mejor que las rayas de Amy Winehouse y los tragos de más de Paul Gascoigne. Mejor que las zapatillas de Marty McFly en "Regreso al futuro 2" y mejor que el primer Patronus creado por Harry Potter. Mejor que los versos de Neruda y que los finales de Stephen King. Mejor que los combates de Muhammad Alí. Mejor que los cuadros de Dalí y que las pintadas de Bansky. Mejor que la sonrisa de un niño el día de Reyes. Mejor que Hawai, Costa Rica, el Machu Pichu y hasta Rivendel. Mejor que los discursos del Che. Mejor que los tatuajes de Kat Von D y que los inventos de Einstein. Mejor que las lluvias de estrellas, mejor que los eclipses, mejor que los atardeceres. Mejor que todo.









Pero nada mejor que tú.

lunes, 5 de agosto de 2013